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Fortaleciendo las Vías de Solidaridad
Écrit par Marc Antoine ARCHER   
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(Una forma de ejercer mi Derecho a la Indignación)

Estos últimos años, diferentes conceptos que habían caído en desuso, en una sociedad que se había acostumbrado a vivir en una “burbuja de opulencia desmesurada”, están volviendo a cobrar vigencia. Era, y no acertábamos a verlo, un espejismo, una "falsa realidad", puesto que los enormes desequilibrios que existían entre las diferentes facciones sociales, estableciendo "tramos de pobreza diferenciada", hacían de dicha forma de vida un modelo “insostenible”, un sistema con unas bases endebles, sin la  fortaleza suficiente para “sostener” la estructura creada. Lo más grave era la "globalización de este modo de vida", independientemente del nivel de desarrollo del país. Sin embargo, para cada caso, los "teóricos", los "gurús de la modernidad" tenían una explicación, y, para casi todos, el "mercado" se encargaría de regular las disfunciones creadas o eliminando a los menos aptos, los inadaptados de siempre.  La simple lógica nos permite pensar que las tensiones generadas en todo sistema por los desequilibrios internos o por disfunciones globales acaban por provocar su destrucción. Por lo tanto, un día u otro eso se tenía que derrumbar. O, para no caer en el pesimismo más destructivo, debería cambiar de forma, entrando en “crisis”, por “fatiga”, por “inconsistencia”, por “final de ciclo”.

 

Eso es lo que se ha producido. ¡Y hemos entrado en crisis! Estamos inmersos en una CRISIS, que cada vez más se asemeja a un monstruo de “mil cabezas y sin alma” que está socavando los cimientos de la sociedad moderna. De la misma forma que cuando nos encontramos desamparados, cuando no vislumbramos ninguna solución a un problema o que no vemos  ningún camino por el cual escaparnos, pensamos en la existencia de una fuerza superior que nos pueda auxiliar, creo que en este momento dramático que estamos viviendo, acongojados, desorientados, el único camino que nos puede conducir hacia esta fuerza superior es el mismo que nos ayude a desarrollar los Valores Colectivos. No debemos quedarnos solos. No podemos dejar a nadie solo, tampoco. Para ello, hemos de "Generar CONFIANZA", "Ejercer la SOLIDARIDAD", "Vivir la ÉTICA",   "Buscar el COMPROMISO", " Cultivar la AUSTERIDAD", "Creer en el PROGRESO y crear PROGRESO". Estos conceptos, reales en su  virtualidad, aparecen como valores a cultivar, como referencias positivas con las cuales deberíamos guiarnos por estos senderos tortuosos de la desidia, de la desesperación. No nos queda otra opción que buscar  “Refugio” en los antiguos “Valores”.

 

Contrariamente a lo que muchos podrían pensar, no es tiempo de “individualismos”, es tiempo de “pensar en el otro”. Dicen en Haití “Chak Koukouy Klere pou tou je l ” algo que se traduciría por “ Cada palo que aguante su olivo” ( que cada uno se busque la vida), y eso, es justamente lo que no hay que hacer ya que estamos todos implicados. La búsqueda de una mejora ha de ser una tarea colectiva ya que si se hunden algunos, nos hundimos todos. Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Y esta referencia sirve en todo, incluso en las relaciones entre países (creo que sobran ejemplos en este momento).

 

Parece como si tuviéramos la obligación de desarrollar un cierto EGOISMO POSITIVO, que, para que no se me malinterprete, sería como aconsejar un COMPROMISO CON LA COLECTIVIDAD. La economía suele aconsejar buscar el INTERÉS PERSONAL, y paradójicamente, en este momento, en esta coyuntura, solo salvando lo "colectivo"  podemos proteger el "interés personal".

 

Puesto que no pretendo dar lecciones a nadie, bastante tengo en casa (como suelen decir), aprovecho para decirles que es lo mismo que pido para Haití. Pido a mis hermanos Haitianos que se comprometan también con el país para hacer de la sociedad haitiana una sociedad más JUSTA, más EQUILIBRADA, con menos relaciones asimétricas , más     FRATERNAL (por muy decadente que pueda parecer este concepto de fraternidad).

 

Necesitamos crear una sociedad en la que la Búsqueda de la SOSTENIBILIDAD sea la vía por la que transcurra nuestra vida colectiva.

 

Contra la miseria, próxima o lejana, propia o ajena, física o intelectual, nos hemos de INDIGNAR y por consiguiente, luchar para su erradicación.

 

Esa es la Ética que nos ha de mover.

Esta es la Justicia que hemos de buscar.

Esta es la Solidaridad a la que hemos de aspirar.

En  mi caso, es la forma que he elegido para expresar mi “INDIGNACIÓN”, conmigo mismo.

 

Y eso es cierto, en España, en Haití, en la India o el Pakistán.

 

Gracias.

 

Dr. Marc Antoine ARCHER

Barcelona, 15 de mayo de 2012